El glorioso DBRS9 ha pasado ha mejor vida, y Aston Martin ha decidido sustituirlo pensando en la próxima temporada de GT3. Esta versión, que comparte base con sus hermanos de GT4 y GT2, ha sido desarrollada a partir del Vantage, con el único fin de asaltar el campeonato del mundo de GT3.
La bestia de Aston Martin proporcionará 600 caballos y un par de 700 Nm extraídos de su V12. Toda esta caballería moverá 1.250 kg de peso, y el par será transmitido a las ruedas traseras a través de una caja de cambios secuencial transaxle Xtrac, el correspondiente control de tracción para intentar domar esta fiera y un sistema de control de frenado ABS de carreras de última generación.
Empezará a ser probado por Aston Martin a partir del mes de julio. Los que estén dispuestos a comprar uno de estos para correr lo recogerán a partir de 2012.