A veces parece que los automóviles de propulsión eléctrica han surgido en los últimos años, pero realmente no es así. Muchos son los fabricantes que hace más de treinta años que comenzaron sus estudios sobre éste tipo de automóviles, con el fin de encontrar un sistema de propulsión más limpio y eficiente. BMW es un buen ejemplo de ello, y para demostrarlo, os traemos un vídeo que la propia marca ha elaborado, en el cual explica brevemente las etapas de desarrollo de sus modelos eléctricos.
El primero surgía en el año 1972, y se desarrolló para los Juegos Olímpicos de Múnich que se celebraban en el mismo año. Se construyó sobre la base de un BMW 1602 y su objetivo era correr una maratón como si fuese un atleta más, además de demostrar la capacidad de la marca. Éste automóvil fue capaz de ofrecer una autonomía de 42 km, por lo que dejó bien claro que la marca estaba cualificada para desarrollar vehículos de éste tipo.
Diecinueve años más tarde, surgiría el BMW E1, un pequeño concept de cuatro plazas pensado para el día a día, que incorporaba un sistema capaz de regenerar energía mediante la frenada . Su diseñó estaba inspirado en el resto de modelos de la gama BMW de aquella época, y con él BMW quiso demostrar que no tenía problemas en realizar un modelo utilitario que fuese totalmente eléctrico.
Casi 20 años después, con la idea de los vehículos eléctricos más presente en la sociedad, BMW presentaba un serie 1 eléctrico con un motor de 170 CV de potencia, gracias al cuál aceleraba de 0 a 100 en 9 segundos, y era capaz de alcanzar una velocidad máxima de 145 km/h. Así mismo, la cantidad de emisiones emitidas a la atmósfera era de cero gramos y para poder circular tan sólo necesitaba un tiempo de carga de entre 4 y 10 horas dependiendo de la toma de corriente.